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Rodrigo Guirao Díaz confiesa sus debilidades
Dedica varias noches a esas películas de los ’50 que enfatizan su admiración por Elia Kazan, Marlon Brando y James Dean. “Tengo una fascinación que viene desde chico, cuando salía del cine convencido de ser ese personaje que terminaba de ver en la pantalla. Pero ni siquiera me animaba a fantasear con ser actor, me parecía algo inalcanzable. Lo mismo que si me hubieran dicho: ‘Mañana tocás con Slash’; así de delirante”, cuenta Rodrigo Guirao (27). Por más que se empeñó en renegar de sus quimeras, el actor tuvo que ceder ante el impulso de la realidad.
En 2002 se presentó a su primer casting, y quedó seleccionado para una publicidad de Quilmes; luego, para otra de Fanta y, finalmente, accedió a la televisión con las tiras “Media falta” y “Paraíso rock”. A los suspiros de las adolescentes se le sumaron algunos más maduros, cuando interpretó al jardinero que vivía un romance con Araceli González en las versiones argentina y colombiana de “Amas de casa desesperadas”.
Además de ser elegido uno de los argentinos más sexy, su nombre suma una de las mayores cantidades de búsquedas en Internet. “Me pone contento, pero no orgulloso. Ser lindo no es un mérito. Uno vive lo que le toca, nada te salva. Antes era muy enamoradizo, sufrí y lloré mucho por amor. Con la edad ya no corrés tanto detrás de eso, sólo esperás que te sorprenda. Hace meses que no digo ‘te quiero’. El que entre en mi casa jamás adivinaría que ahí vive ‘uno de los más sexies’; soy muy despelotado con la limpieza y el orden. El otro día, cuando me desperté y vi todo, me asusté. Pensé que habían entrado a robar, pero no: era mi propio caos”, admite.
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