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Demi Moore y los peelings químicos :
Ha dicho: “No tendría problemas en mejorar mi aspecto físico con cirugía plástica, pero nunca recurría a ella para cambiar drásticamente mi aspecto. Después de tres hijos, la ley de la gravedad me ha afectado y la cirugía es una opción”. Aunque no detalla los tratamientos a los que se ha sometido, uno de sus protocolos favoritos son los peelings químicos.
 
En qué consiste: es un tratamiento médico estético que trata tanto el envejecimiento global como problemas de manchas pigmentarias, pequeñas cicatrices y poros dilatados. Suelen ser necesarias varias secesiones para obtener resultados óptimos.
Estrés y envejecimiento
Analizamos su estrecha relación.
Aunque puede parecer un tópico repetido hasta la saciedad y difícil de creer, uno de los mejores trucos de belleza es “ser feliz” y tener una actitud positiva ante la vida que reduzca los niveles de estrés negativo. No lo decimos nosotros, sino diferentes estudios médicos que avalan estas afirmaciones y la estrecha relación entre el estrés y el envejecimiento prematuro de la piel.
La conexión entre la piel y el cerebro es tan estrecha que nuestros tejidos, repletos de terminaciones nerviosas, son extremadamente sensibles tanto a nuestros cambios de humor como a situaciones externas desfavorables. Precisamente por eso queremos analizar la estrecha conexión que existe entre el estrés y el envejecimiento o, lo que es lo mismo, entre el sistema nervioso y la piel, aportando las pautas necesarias para conseguir retrasar este proceso.
El estrés afecta a tus defensas
Tal y como expuso la doctora Mónica de la Fuente en el último congreso de la SEMCC (902 15 05 15), el estrés emocional afecta de manera directa al sistema inmunitario, uno de los mejores marcadores de longevidad de nuestro organismo. Precisamente por eso, las personas que atraviesan una situación de estrés emocional reaccionan peor ante situaciones de cambio y no consiguen adaptarse a ellas, afectando esta actitud de manera directa a nuestras células inmunitarias. Asi se deteriora el sistema inmune y, por tanto, se acelera el proceso de envejecimiento.
La doctora insiste en el hecho de que el ritmo de envejecimiento en cada individuo es diferente. La edad cronológica no siempre se corresponde con la biológica. Es decir, dos personas de la misma edad pueden tener una edad biológica diferente y, por tanto, envejecer a un ritmo distinto. Evidentemente, el individuo que adopta una actitud positiva y consigue reducir los niveles de estrés, reduce su edad biológica y el envejecimiento de su piel.
La importancia del estilo de vida
“Pasarlo bien hace envejecer más lentamente” afirma Mónica de la Fuente. Según los últimos estudios la longevidad depende un 75% de nuestro estilo de vida. Sólo con un estilo de vida saludable, podemos combatir el estrés oxidativo y neutralizar el exceso de radicales libres de nuestro organismo. Este estilo de vida incluye ejercicio físico moderado, control del estrés emocional y una alimentación equilibrada.
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